
¿Por qué sus tubos infrarrojos deberían comenzar a “hablar” finalmente? Durante mucho tiempo, las lámparas infrarrojas utilizadas en las máquinas textilistas han sido algo decepcionantes. Basta con conectarlas, ellas se calientan, y uno simplemente las ignora hasta que se estropean. ¿Simple, verdad? Pero ahora estamos presenciando un cambio importante hacia tubos “inteligentes”, es decir, lámparas que realmente nos indican qué está pasando dentro de ellas. Deje de adivinar la temperatura La mayoría de las fábricas dependen de pirómetros externos para averiguar cuán caliente está la tela. Pero siempre existe ese problema: hay una distancia entre la lámpara y el material, lo que hace que sea difícil obtener datos precisos. Al colocar sensores directamente dentro del cuerpo de la lámpara, esta puede “hablar” con el controlador. Así, se puede conocer en tiempo real la temperatura del filamento y las caídas de voltaje. Ya no hay necesidad de adivinar. Se sabrá en cuanto la lámpara deje de funcionar correctamente, lo que permite reemplazarla antes de que arruine todo un lote de tela. El problema del calor Colocar componentes electrónicos cerca de un tubo de cuarzo a 600°C es un verdadero desafío. No se puede simplemente colocar una placa de circuitos allí, ya que se derretiría en cuestión de segundos. Para resolver este problema, utilizamos cables blindados y colocamos los dispositivos transmisores lejos de la zona de calor. La mayoría de estos sistemas utilizan protocolos como Modbus o IO-Link para enviar los datos al controlador. **Un consejo:**Estos dispositivos son un poco más voluminosos que los modelos R7s o SK15 habituales. Es importante verificar bien si hay suficiente espacio en la máquina para que los sensores no interfieran con el paso de la tela. Ahorre tiempo y esfuerzos Lo mejor de todo es que, cuando una lámpara se estropea, resulta fácil encontrarla. En lugar de pasar horas intentando diagnosticar el problema, basta con ver su ubicación en la pantalla. Lo que antes tomaba dos horas ahora solo lleva diez minutos. Además, ya no es necesario reemplazar las lámparas “solo porque sea martes”. Se pueden seguir utilizando hasta que realmente se agoten.